28 de enero de 2015

caldo ligero y depurativo

hoy quiero enseñaros una receta que nos viene muy bien para desintoxicar un poco el organismo.

supongo que muchos de vosotros os habréis pasado comiendo durante las fiestas....También supongo que os habréis puesto a "medio-dieta" después de volver a la normalidad. Y, aunque se que algunos ya os habréis olvidado de esa firme decisión de Año Nuevo de empezar a comer mejor, voy a daros una receta que os ayude a cumplir ese propósito sin daros cuenta.

exactamente eso es lo que hay que conseguir, cambiar la alimentación sin darte cuenta de que lo has hecho, comiendo cosas ricas, sencillas, que no rompan radicalmente con tus hábitos,.....así, progresivamente, irás modificando tu paladar y tus costumbres.

una receta muy sencilla es este caldo. Es vegano, depurativo, sin complicaciones y muy versátil, puedes beberte un tazón tal cual, directamente antes de la comida o la cena, lo cual hará que se aproveche al máximo sus poderes depurativos, o puedes utilizarlo como caldo de base para hacer otra receta.



si quieres enriquecerlo más sólo tienes que añadir miso. Recuerda una cucharadita de café por ración añadido al final de la cocción y sin dejar que hierva.

en fin que no me enrollo más y os pongo la receta ya


INGREDIENTES

una cebolla grande
un puerro mediano
unas ramas de apio
un trozo de daikon o nabo blanco
tres o cuatro alcachofas
una cuantas judías verdes
una ramillete de perejil
sal marina

es tan simple como lavar, cortar y preparar las verduras y ponerlas en una olla. Cubrir con agua filtrada y llevar a ebullición. Cuando rompa a hervir, bajar el fuego el añadir un poco de sal. Dejar unos 50-60 minutos. Listo.

ah, se me olvidaba, siempre, siempre, siempre cocer con un trocito de alga kombu para mineralizar los caldos, las legumbres, los cereales.....otra cosa que se puede convertir en una costumbre que te ayude a cambiar la alimentación sin casi ningún esfuerzo.




22 de diciembre de 2014

mi nueva crema preferida con topping de shiitake

os tengo muy abandonados y de verdad que lo siento en el alma. Pero es que todos los días me falta tiempo, todas las semanas se complican con algo extra y lo último es el blog. Os pido disculpas.

aunque no he dejado de hacer recetas nuevas y tengo fotos almacenadas, pero me falta el tiempo para redactar y editar las entradas.

pero hoy sí o sí tenía que publicar para celebrar el segundo aniversario del blog que fue ayer. No podía dejar pasar esta fecha......

en fin, que no me enrollo más y os cuento ya cuál es mi nueva crema preferida. Se trata de una crema muy suave, sabrosa, con un puntito picante y, además, de un color precioso. Con productos de temporada, por supuesto, como es la calabaza.

hay que aprovechar los productos de la temporada y comerlos cuando nos los regala la Naturaleza, porque en ese momento están en su máximo esplendor y es cuando nuestro organismo puede aprovechar mejor todos los nutrientes.

en esta receta, además, utilizamos el jengibre que nos va a calentar y ayudar a combatir el frío del invierno

además, el color calabaza es el color del sistema inmunitario, prepara el organismo para el frío del invierno. Y el sabor dulce, que nos da la zanahoria, es el sabor del otoño. Aunque ya estemos en invierno.....

así que tenemos una receta perfecta y completa para esta época del año.




INGREDIENTES

1/2 calabaza de cacahuete
4 zanahorias medianas
1 puerro mediano
un trozo de jengibre como de un pulgar
caldo de verduras o agua
aceite de oliva virgen extra
sal y pimienta
setas shiitake

partimos, pelamos y cortamos en cubos la calabaza. Si la zanahoria es ecológica la lavamos bien y la cortamos en trozos del tamaño de la calabaza, si no la pelamos primero. Cortamos en puerro en cubos grandes.

ponemos la verdura a pochar en una olla con el aceite. Buscamos que se caramelicen un poco las verduras, eso le dará sabor a la crema. Añadimos también el jengibre y un poco de pimienta recién molida. La sal, justo antes de poner el líquido

cuando lo tengamos añadimos el caldo o el agua hasta cubrir un dedo las verduras. Bajamos el fuego y tapamos, Dejamos cocer unos 20 minutos o hasta que las verduras estén blanditas. Sólo nos quedaría triturarlo todo y dejarlo bien fino.

para acompañar como textura crujiente he añadido unos shiitake cortados muy, muy finos y hechos en sartén hasta que queden muy crujientes. Yo no les he añadido nada de aceite, sólo unas gotitas al final, ya que el shiitake absorbe las grasas. Ni tampoco sal.